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"el andaluz ahonda y goza aún más en el significado de la palabra, en el sentido de lo profundo y de lo inmenso; porque el flamenco es hondo, verdaderamente hondo, más que todos los pozos y todos los mares que rodean el mundo, mucho más hondo que el corazón actual que lo crea y lo canta, porque es casi infinito; es jondo porque "viene de razas lejanas, atravesando el cementerio de los años y las frondas de los vientos marchitos"; viene del primer llanto y del primer beso" ( F. G. Lorca)

jueves, 24 de diciembre de 2009

Cantes "aflamencaos" (grupo III)

Se denominan así a los cantes recogidos desde el rico y variado folklore andaluz, aflamencandolo y dando lugar a innumerables estilos que sin ser absolutamente flamencos, si entran dentro de la influencia del flamenco.

SEVILLANAS

Las sevillanas es una forma andaluza de la seguidilla tradicional castellana, y más concretamente, de la manchega.Es uno de los más característicos ejemplos de canción folklórica aflamencada, fundamentalmente referida al baile "de palillos"; su popularidad es extraordinaria e irradió desde Sevilla y Huelva a otras distintas regiones andaluzas.Existen numerosas especies de sevillanas para bailar bautizadas según sus temas o circunstancias ambientales y sujetas siempre a un especial dinamismo en la creación de nuevas variantes. Las más conocidas son:de feria: canta la gracia de la feria, de la ciudad, de sus monumentos, toreros y personajes famosos.rocieras: son un poco más lentas y se interpretan en la Romería del Rocío. Actualmente son las más conocidas.corraleras: se cantaban en los corrales de vecinos, hoy en día están a punto de perderse, son de un aire sencillo, primitivo, y de mucho sabor popular.marineras: se suele cantar en las zonas costeras de Huelva y Cádiz, sus letras hacen referencias a temas relacionados con el mar.romeras: interpretadas en las diversas y populares romerías andaluzas.bíblicas: inspiradas en La Biblia y hechos históricos, esta muy difundidas en Huelva y son conocidas también como seguidillas alosneras.boleras: llamadas antiguamente sevillanas dobles por tener más dificultad en los pasos de baile.Las sevillanas se suelen acompañar principalmente por guitarra y palmas, aunque las denominadas rocieras llevan acompañamiento de pito o flauta y tamboril, también admite las castañuelas y actualmente, algunas, llevan acompañamiento musical.El desarrollo del baile de las sevillanas consta de tandas de cuatro sevillanas, sin embargo en sus inicios, y sobre todo las sevillanas boleras, constaban de ocho partes que reproducen el acercamiento del hombre a la mujer para enamorarla, describiendo las distintas etapas de la pareja.

SAETA

La saeta, oración hecha cante, es una modalidad de cante flamenco de motivo religioso. Sus orígenes y vinculación a la semana santa no están suficientemente definidos. Lo probable es que sus formas iniciales fuesen adaptaciones de antiguas salmodias litúrgicas católicas dentro del mundo expresivo de las tonás; en este caso, su más inmediato antecedente histórico sería el "pregón".Medina Azahar afirma que la saeta fue creada por los judíos conversos para convencer a la iglesia de su conversión al cristianismo y que la cantaban aunando en ella la máxima devoción y su más terrible desesperación. También se dice que tubo su origen en los almuédanos andaluces, cuyo oficio consiste en convocar a la oración a los fieles mahometanos desde el minarete. Posteriormente quedó olvidado este canto hasta que en Sevilla, en ocasión en que llevaban a la dehesa de Tablada a los condenados en un auto de fe, la madre de uno de ellos, transida de dolor, cantó la canción de los almuédanos, y tal sentimiento, tal pena puso en ello, que impresionado vivamente el pueblo, hizo que en ocasiones análogas se siguiera repitiendo.El nacimiento de la saeta popular, no flamenca, se remonta aproximadamente a 1840. Tenia una entonación grave, pausada y monótona, más parecida a una plegaria cantada. Esta saeta primitiva fue recogida por interpretes locales creando diferentes estilos tales como: saeta antigua de Córdoba, la samaritana de Castro del Rio; las cuarteleras de Puente Genil; las de Marchena llamadas sextas, de pie quebrado o retorneas; en Mairena las revoleás, etc.Actualmente se conocen dos clases de saetas, relacionadas respectivamente con la toná: martinete, carcelera; y con la siguiriya.

CAMPANILLEROS

Los campanilleros son cantes que provienen de aquellas canciones de carácter religioso que solían entonar el Rosario de la Aurora por los hermanos cofrades.

VILLANCICOS

El villancico flamenco procede del villancico popular, se trata de un canto religioso de índole navideña, por lo general alegre, que recoje pasajes del nacimiento de Cristo y que se interpretan desde muy antiguo: Existen otros villancicos que provienen de meter a compás de la bulerías o el tanguillo, letras navideñas.

BAMBERAS

La bambera es el ejemplo más claro del aflamencamiento de las canciones populares. Procede de las costumbre de acompañar con el cante el balanceo de una bamba o columpio que se solía instalar entre dos arboles con una soga gruesa y una tabla, que servia de asiento, en la fiestas camperas o romerías.

CANTES DE TRILLA O TRILLERA

La trillera es una canción popular andaluza, de origen folklórico campesino, circunstancialmente influida por algunos rasgos flamencos externos.Se trata de un canto laboral, de la misma procedencia que las temporeras y pajaronas, y ligado, como su nombre indica, a las faenas propias de la siega y la trilla; su zona de difusión se extiende desde Huelva a Jaén.Se canta sin acompañamiento musical, es decir a palo seco, el compás lo ponía el repicar de las campanillas de los arreos de la mula.

NANA

La nana flamenca se trata de una canción andaluza de cuna, del mismo presunto origen folklórico que las llamadas trilleras, vagamente influida por ciertos matices ornamentales del flamenco.Lo más seguro es que surgieran espontáneamente, al calor de la música popular con que estaban más familiarizadas las madres andaluzas.La nana moruna es una modalidad del cante flamenco, totalmente en desuso en la actualidad. Según algunos vagos testimonios, es posible que fuese una forma tributaria de los primitivos romances o corridas, recreados dentro de los moldes expresivos de las tonás. Literariamente, consistían en romances tradicionales castellanos, más o menos corrompidos por la tradición oral.El origen de su nombre no está lo suficientemente aclarado, aunque puede ser una consecuencia , como ocurre con las nanas flamencas, de la constumbre de acunar a los niños, cantandoles ciertos romances históricos moriscos, popularizado entre los gitanos.

FARRUCA

La farruca es una canción y baile tributarios del cante flamenco, procedentes de ciertos influjos folklóricos galaicoasturianos importados a Andalucía por los emigrantes de aquellas regiones.Esta canción aflamencada, acompañada del baile del mismo nombre, tubo un periodo de auge a principios del s. XX. A partir de los años treinta, el cante desapareció casi por completo, aunque el baile, de cualidades muy superiores a aquel, haya continuado interpretandose con regular frecuencia.

GARROTÍN

El garrotín es una forma tributaria del cante flamenco, procedente de ciertos influjos folklóricos asturianos.Esta canción, acompañada del baile de su nombre, tuvo un periodo de auge a principios de s. XX, bajo el estimulo de la moda de los cafés cantantes.Consta de cuatro versos de ocho silabas y de un estribillo. Es muy posible que, como baile, interpretado a compás de tango, fuese creado por los gitanos catalanes.

CANTES DE IDA Y VUELTA

Se denominan como cantes de ida y vuelta o cantes indianos, a un conjunto de cantes, conocidos desde mediados del siglo pasado, que han resultado del aflamencamiento de músicas del folklore del centro y sur de América.Su denominación de debe a la estimación de que el folklore del que procede se originó en las músicas que llevaron a aquellas tierras los conquistadores españoles. Allí se aclimataron y recogieron las características musicales de aquellas latitudes volviendo a los puertos andaluces, en las gargantas de los marineros y soldados que regresaban a su tierra, así como de los cantaores flamencos que estuvieron trabajando en aquellas latitudes.

GUAJIRA

La guajira es una canción aflamencada procedente de ciertos aires populares cubanos, su nombre procede de los guajiros o campesinos de Cuba, llegados a España en la segunda mitad del s. XIX, coincidiendo con la llegada de los soldados españoles de la guerra de Cuba, los cuales venían cantando guajiras cubanas y que rápidamente fueron integradas en el flamencoEn su forma andaluza, que solo coincide tangencialmente con el flamenco, es una copla híbrida, influida muy de cerca por el compás de los tangos gaditanos. Sus letras suelen ajustarse a la combinación métrica de la décima o espinela, son alegres y melancólicas con un leve sentido picaresco.

MILONGA

La milonga proviene del folklore argentino, concretamente del Mar de Plata. Sus estrofas están compuestas por cuatro versos octosílabos de los que suele repetirse uno.Se afirma que la milonga que hoy se canta está más cerca de la petenera y de la farruca que de la propia milonga argentina o de los tangos que a su son es como se introdujo en un principio.

COLOMBIANA

La colombiana, a pesar de estar incluido dentro de los cantes de ida y vuelta, y a pesar de que su música recuerde ritmos americanos, no tiene nada que ver con aquellas latitudes y mucho menos con Colombia, pues allí no existió nunca una canción con ese nombre o ritmo. La colombiana nace en 1930 como una desviación de la rumba. La letra de este cante está formada por seis versos octosílabos, de los que se repiten dos a modo de estribillo.

RUMBA

La rumba es una modalidad flamenca derivada de un baile popular cubano de origen africano.La rumba es de compás binario y su linea melódica tiene un ritmo complejo en el que abundan los contratiempos y las sincopas. Los instrumentos que la acompañan son preferentemente de percusión: güiros, claves, tambores, etc. Es interpretado generalmente por una pareja no enlazada y su carácter erótico está simbolizado por el movimiento del cuerpo de la bailarina. A la misma familia de la rumba pertenecen la conga, el danzón y el son.En España esta siendo divulgada recientemente la rumba flamenca por gitanos andaluces y catalanes. De ahí sus nombres conocidas como rumba andaluza y rumba catalana. En ellas los elementos afrocubanos predominan sobre los flamencos.

VIDALITA

La vidalita es un cante que procede del folklore argentino, especialmente de sus campos, sus coplas están formadas por cuatro versos octosílabos y su cante es lento y triste, haciendo referencia a temas amorosos, desengaños, traiciones, etc.

cantes por fandango ( grupo II)

FANDANGO

El fandango es una canción o baile, ejecutado por una pareja, con acompañamiento de castañuelas, al compás 3/4 o 6/8.En su origen, el fandango era un baile con cate de ascendencia árabe con grandes semejanzas a la zambra y a la jarcha. Este baile se extensión por toda la península dando origen a distintos bailes tales como la jota, la muñeira, alboradas, boleros, malhaos, etc.A partir del s. XVIII y con posteridad a la difusión del fandango arábigo-andaluz, surgieron en Andalucía una serie de fandangos vinculados a las tradiciones musicales de cada región.Este tipo de fandangos no constituye un estilo concreto de cante, sino un conjunto de canciones influidas por algunas formas flamencas y desarrolladas dentro del carácter folklórico de sus diferentes localizaciones andaluzas y aún murcianas, extremeñas y manchegas.El fandango puede dividirse en subgrupos:cantes de Málagacantes de Levante o minerosfandangos de Huelvafandangos personales.

CANTES DE MÁLAGA

El fandango, al aclimatarse a los aires de las distintas comarcas de la provincia de Malaga, toman el nombre genérico de Cantes de Málaga, los más representativos de estos cantes son:verdialesfandangos abandolaos:rondeñascantes de Juan Brevajaberasjaberotesmalagueñas

VERDIALES

Los verdiales son los fandangos por antonomasia, anteriores a la aparición del flamenco y su origen está en los moros andaluces del partido de Verdiales, región olivarera de los montes de Málaga. Los Verdiales son eminentemente un baile donde el cante está supeditado al baile. Su acompañamiento musical suele esta formado por 2 guitarras, 1 laúd, 1 pandero, 1 violín y 2 pares de platillos y son interpretados por las llamadas Pandas, cuyos componentes van ataviados con vistosos trajes y curiosos sombreros.

CANTES ABANDOLAOS

Se conocen con este nombre a los verdiales que han dejado su propio acompañamiento y que adopta solo la guitarra. entre los cantes abandolaos más representativos se encuentra:

LA RONDEÑA

Es uno de los fandangos abandolaos más antiguos que se conocen, cuyo origen se sitúa en la Serranía de Ronda o bien deriva de la costumbre de cantarlos en rondas o serenatas nocturnas.Al principio fue una canción bailable de procedencia folklórica, muy divulgada desde fines del s. XVIII y adsorbida después, como ocurrió con otros fandangos regionales, por la creciente preponderancia del flamenco.

CANTES DE JUAN BREVA

Juan Breva, cuyo nombre real era Antonio Ortega Escalona, creo una serie de fandangos abandolaos con el nombre de abandolá corta, abandolá larga, verdial de Vélez. Los cantes de Juan Breva, basados en el verdial de Vélez se diferencian de las malagueñas en que los de Juan Breva son vivos y alegres y las malagueñas son melancólicas.

JABERAS

La jabera es uno de los fandangos más difíciles de cantar, debido a las características especiales de este.Parece que este estilo fue creado a principios del siglo pasado, cuando unas vendedoras de habas secas, jabas, pregonaban su mercancía por este cante.

JABEGOTES

El jabegote, también conocido como cante de los marengos, lo acostumbraban a cantar los pescaores mientras remendaban sus velas.

MALAGUEÑAS

Las malagueñas, es un cante que proviene del fandango abandolao, más concretamente de jabegote y de los cantes de Juan Breva, ños cuales se han ido transformando poco a poco. Las malagueñas suelen ser más de estilos personales que de estilos locales. De ellas ha dicho Andrade de Silva que es un cante de rompe y rasga y de entrega tierna. Cante que suspira, solloza y se encrespa.Cantes influenciados por los fandangos de Málaga son:fandangos de Lucenafandangos de Cartagenafandangos de Almeríafandangos de Facinasverdiales cordobesas

CANTES DE LEVANTE

Con este nombre genérico se conoce los estilos propios de Granada, granaína, media granaína y fandangos; de Málaga, malagueñas, verdiales y fandangos; de Almería, tarantas, tarantos y fandangos; de Jaén, tarantas y de Murcia, cartageneras, tarantas, fandangos mineros, murcianas y levanticas. Los cantes de Málaga ya los hemos visto anteriormente.

GRANAÍNA

La granaína y la media granaína son realmente los cantes representativos de Granada.La granaína es un cante cuya copla está formada por cinco versos octosílabos. En su origen era un cante más folklórico que flamenco. Fue recogido por don Antonio Chacón, el cual le inyecto savia flamenca engrandeciendolo y dandole difusión creando después la media granaína.La granaína es más sencilla que la media granaína, y bien interpretada puede llegar a la altura de la malagueña, conociéndose antiguamente como granaína-malagueña. La media granaína, por el contrario, es preciosista, más afiligranada que la granaína, pudiéndose decir que es el bel canto popular andaluz. Este cante que al principio se solía cantar solo, hoy en día se hace como remate de la granaína denominándose por tanto granaína y media.Se da la circunstancia que Chacón, su creador, llamó granaína a lo que hoy en día denominamos media granaína y media granaína a lo que conocemos como granaína. El cambio de estas denominaciones no es conocido por los investigadores del flamenco.Los fandangos de Granada es un cante más folklórico que flamenco, existen como más conocidos los fandangos de Güejar-Sierrafandangos de La Peza fandangos de Almuñecar o Robao fandangos de Baza fandangos de La Puebla de Don Fabrique.LA

TARANTA

La taranta parece ser que se deriva del fandango de Almería, como tal conserva la estructura literario de los fandangos, estrofas de cuatro o cinco versos octosílabos, de los que se repite el primero o el segundo.Existen otras modalidades de tarantas, las tarantas levantinas, las tarantas de Linares, etc., esta última presenta mayor dificultad que las anteriores, sus tercios se alargan y el cantaor debe luchar por no perder la linea melódica de la misma.El nombre de taranta proviene del apodo de tarantos que suele aplicarse a los naturales de Almería, provincia donde adquirió este cante su más definida proyección. extendiendose luego a Jaén y Murcia; representa, al lado de la cartagenera, una de las dos vertientes fundamentales de los llamados cantes de las minas.

TARANTO

El taranto es una modalidad del flamenco emparentado con la taranta de la cual es su más característico exponente. Se distingue de esta en su toque acompasado propio para ser bailado y una interpretación muy superior al de otras tarantas..

MINERA

La minera nace en las minas de la Sierra de La Unión en Murcia y sus letras hacen referencia a la vida y vicisitudes del minero, trazadores como estos de un cante duro y de difícil interpretación.

CARTAGENERA

La cartagenera es un cante urbano, de ciudad. Parece ser que procede del fandango de Cartagena y que su creación se debe a cantaores profesionales defiendo su engrandecimiento y difusión a don Antonio Chacón.

FANDANGOS DE HUELVA

En Huelva, el fandango sufre un proceso de aflamencamiento, por otra parte similar al ocurrido en otros estilos, que irá transformando al antiguo baile convirtiendolo en un cante independiente.Se conoce genéricamente con el nombre de fandango de Huelva a más de 32 estilos distintos de fandangos locales que existen en dicha provincia, estos, y dependiendo de su comarca de origen, se podría agrupar de la siguiente forma:
-ZONA SERRANA
Zalamea la Real (4 estilos)Minas de Rio TintoEncinasolaAlmonaster la Real (4 estilos)Fandangos serranos anónimos
-ZONA DEL ANDEVALO
El Cerro del Andévalo (3 estilos)Valverde del Camino (4 estilos)La Puebla de GuzmánPaymogoTharsisAlosno (mas de 18 estilos, 12 personales)Cabezas RubiasSanta Barbara de CasasCalañas
-ZONA LITORAL
Huelva capital (6 estilos)
-FANDANGOS PERSONALES
Los fandangos personales son muchos y variados, siendo su calidad relacionada con el interprete y derivan de otros tipos de fandangos según la región o el estilo del cantaor. En base de esto se podría conocer los siguientes tiposfandangos relacionados con Huelvafandangos relacionado con la granaínafandangos relacionado con las malagueñasfandangos relacionados con la soleá

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cantes básicos y sus derivados (grupo I)

ROMANCE

Es el estilo más antiguo que se conoce, más comúnmente llamado corrida. Cuando el pueblo gitano llegó a Andalucía allá por el s. XV, exactamente entraron en Jaén el 22 de Noviembre de 1462, los romances castellanos y fronterizos formaban parte del folklore popular. El pueblo gitano absorbe dicho folklore y lo interpreta a su modo. Miguel de Cervantes en La Gitanilla narra como la gitana Preciosa canta un romance repicando sonajas al tono correntío. Esta parece ser la primera referencia que se tiene de la interpretación de los romances de una forma distinta a como se hacia tradicionalmente.Por los temas que tratan los romances, estos se pueden agrupar en: moriscos, fronterizos, carolingios, pérdida de Valencia, Cid, Gerineldo, Conde Sol, Bernardo del Carpio, pérdida de Granada y otros. Hoy en dia es un estilo olvidado pero sin embargo existe discografía en la cual podemos recrearnos en estos cantes añejos.

TONÁ

La Toná es una modalidad del cante flamenco, cuya formas constituyen la fundamental y más remota creación gitano-andaluza que ha llegado hasta la actualidad.La procedencia del nombre toná, variante fonética de tonada, que equivale a copla, canto popular, es muy incierta. La aparición histórica del grupo de las tonás data del último tercio del s. XVIII, aunque es lógico suponer que debieron de irse configurando desde mucho antes. Se conocen actualmente cuatro especies de tonás: el martinete, la carcelera, la debla y la toná propiamente dicha, subdividida a su vez, en dos: la grande y la chica, según la extensión de sus tercios; todas ellas se cantan sin acompañamiento musical alguno y representan la inicial cristalización del flamenco.La estrofa de las tonás esta formada por coplas de cuatro versos octosílabos, de los cuales riman el 2º y el 4º y son rematados por un terceto. Sus versos hacen referencia al mundo oscuro y atormentado de los gitanos, perseguidos, encarcelados, sujetos a humillaciones sin cuento por la comunidad dominante.

MARTINETE

El martinete es uno de los más puros y antiguos estilos gitano-andaluces que se conocen, y debió tomar su definitiva forma en la segunda mitad del s. XVIII. su nombre parece derivar de martillo, etimología ésta que se corresponde con su presunto origen laboral en las fraguas, uno de los lugares de trabajo más tradicionalmente frecuentados por los gitanos; de ahí que también se incluya dentro de la denominación de fragüero. Sus coplas consisten, por lo regular, en una estrofa de cuatro versos octosílabos. Como todos los cantes primitivos, se interpretan sin acompañamiento instrumental alguno, y, como todas las tonás, suele rematarse con un estribillo final, llamado macho. Hay quien reconoce dos principales variantes de martinete: el redoblao y el natural, según se ejecuta repitiendo o no algunos de sus versos.

CARCELERAS

Las carceleras son una especie de saetas, cuyo tema son los trabajos y las penas de los presidiarios.

DEBLA

La debla es un cante popular andaluz, ya en desuso, de carácter melancólico formado por coplas de cuatro versos.

SIGUIRIYA

La siguiriya o seguiriya es una de las tres formas fundamentales, al lado de la toná y la soleá, del cante flamenco, o, más propiamente, de los cantes gitano-andaluces.A pesar de que el nombre de siguiriya es una evidente corrupción fonética de seguidilla, su única vinculación con ésta se refiere al indirecto parentesco de sus respectivas estrofas, circunstancia que muy bien pudo influir en una apropiación puramente episódica de dicho bautismo. Su aparición histórica data del último cuarto del s. XVIII, y en un principio debió de ser una derivación de las tonás, originariamente llamada playera, denominación desaparecida en la actualidad, e interpretada entonces, como todos los estilos flamencos primitivos, sin acompañamiento musical alguno.No existe una especie exclusiva de siguiriya, sino un conjunto de ellas, referidas a los cantaores que crearón sus más legítimas variantes, algunas de las cuales han llegado hasta nosotros a través de la tradición oral; así las del Planeta, el Fillo, Manuel Molina, Curro Durse, Enrique el Mellizo, el Loco Mateo, Paco la Luz, Diego el Marrurro, Francisco la Perla, Tomás el Nitri, Silverio Franconetti, Manuel Torre, etc..El calificativo de gitana con que suele acompañarse alude claramente a la raza que le dio su más genuina y dramática dimensión expresiva.Sus letras son tristes y reflejan la tragedia humana, sus sufrimientos, dolores y angustias. Manuel Machado dijo que era el quinto extracto de un poema dramático la siguiriya marca siempre, cuando se canta de verdad, el limite emocional del cantaor, el interprete que canta siguiriyas deja en cada tercio de la copla algo de su alma, si no es así, esta engallando al público. Tercio en el flamenco se le dice a los versos que componen la copla.Como ocurre con otros estilos, la siguiriya suele acabar a veces con una siguiriya cabal en que la guitarra cambia de tono y toma un aire parecido a la guajira, y otras con una seguiriya de cambio a modo de macho.

LIVIANA

La liviana deriva posiblemente, en su forma más pura, de alguna primitiva toná, aunque también es presumible de que se trate de un cante intermedio, procedente de la siguiriya y estatificado después, sin que llegara a desarrollarse plenamente.Se conocen dos clases de livianas: las grandes y las chicas; la primera está prácticamente basada en la siguiriya, y suele rematarse con un cambio de este último cante; la segunda es mucho más breve y ligera, y por lo común se usa como introducción de la serrana, con la que guarda una evidente relación melódica y ambiental. Últimamente se ha difundido también una especie llamada toná liviana, olvidada durante muchos años, y cuya procedencia viene señalada por su propio bautismo. Sus letras coinciden, métricamente, con la seguidilla tradicional castellana.

SERRANA

La serrana es una modalidad de cante flamenco, probablemente originario de la serranía de Ronda, y cuyo nombre es una consecuencia de su más usual temática.En un principio, como en tantos otros casos, debió de ser una canción de procedencia folklórica campesina, recompuesta después con elementos de distintos cantes: su compás coincide con el de la siguiriya, y su aire melódico denota un evidente parentesco con la liviana y la caña; métricamente, su forma es la de la seguidilla tradicional, y suele cantarse con una liviana corta y rematada con un cambio de siguiriya.

SOLEÁ

La palabra soleá es una variante andaluza de la voz soledad. Se trata de una modalidad del cante flamenco, más utilizado en su vocablo en plural soleares, asi como una danza que se baila con esta música.El hecho de que el término soleá derive de soledad no aclara suficientemente las razones de su aplicación a un determinado estilo de cante. Se trata de la más representativa creación gitano-andaluza surgida con posteridad a las tonás y siguiriyas; en sus orígenes fue un cante para bailar, desgajado de alguna forma de los llamados estilos festeros, y paulatinamente enriquecido desde su gestación en el primer tercio del s. XIX.Métricamente consta de tres o cuatro versos octosílabos. En el primer caso se suele llamar soleá corta, oriunda al parecer de Triana, que suele cantarse como macho o remate del polo. Existen diversas variantes locales de soleares, definidas primordialmente en Triana, Alcalá, Utrera, Jerez, Cádiz y Lebrija, y cuyo más integros ejemplos aparecen tradicionalmente asociados a los nombres de sus primitivos forjadores: la Andonda, Merced la Serneta, Paquirri el Guanté, Enrique el Mellizo, Antonio Frijones, Joaquín el de la Paula, Juaniqui de Lebrija, etc.La soleá esta considerada como la columna vertebral del flamenco. El perfecto equilibrio del cante jondo afirma González Climent. Pepe el de la Matrona la compara con el toro de casta, que no deja al torero colocarse porque tiene más nervio y bravura que él. Por todo esto, la soleá es considerada piedra de toque del cantaor y mide la calidad del mismo por su dominio en este cante.

ALBOREÁ

La alboreá es un cante ritual de las bodas gitanas que hace referencia a la virginidad de la novia. Los gitanos consideran de mal fario cantar la alboreá fuera del ritual y en presencia de payos, por lo que es un cante poco difundido.Musicalmente hay varios tipos de alboreá: la de la baja Andalucía, Sevilla y Cádiz, que se hace por bujerías por soleá, la granadina que se hace por tangos y las personales de Córdoba y Jaén.

POLO

El polo es una modalidad del cante flamenco, procedente, al parecer, del transplante de alguna imprecisa canción popular a la órbita expresivas de las soleares.El origen de su nombre es dudoso y se ha pretendido buscarle una raíz culta, basandose en cierto antiguo baile español así llamado. La misma indecisión sobre su etimología subsiste al ahondar en su procedencia flamenca; lo más seguro es que el polo y su hermana mayor la caña no sean más que formas estratificadas de las soleares, rígidamente transmitidas a partir de su poco autónoma formación.Los llamados polo de Tobalo y medio polo son desconocidos hoy; solo se conserva una única variante, el polo natural, cuya dependencia musical y literaria con las soleares es evidente y al igual que estas sus estrofas están compuestas de cuatro versos rimando el 2º con el 4º.

CAÑA

La caña es una modalidad de canción popular andaluza de gran virtuosismo vocal. La forma mas común de utilizarse su vocablo es en su plural, cañas.Su origen es confuso, algunos afirman que la palabra caña procede del árabe gaunnia que significa canto, otros consideran que la caña procede de un canto anterior, no flamenco, en cuyo estribillo se nombra a la caña, y otros consideran que la caña proviene de una vieja costumbre de cantar a las cañas, de vino, puestas en el mostrador.La estrofa de la caña no tiene una estructura propia, cualquier soleá grande, es decir de cuatro versos, se le adapta perfectamente.

PETENERA

La petenera es una modalidad de cante flamenco, con aire popular parecido a la malagueña, con que se cantan coplas de cuatro versos octosílabo, procedente de la cantera folklórica regional, aun quedan muestras en este sentido, y aflamencada después, de acuerdo con la indirecta tutela de una soleá bailable.Pueden distinguirse, aparte de la canción tradicional dos variantes flamencas de peteneras: la corta y la larga, según la extension de sus coplas y la profundidad de su acento melódico.La petenera ha sido considerada de origen judío en una época o cubano por otros basandose en los contenidos de sus letras. Hoy se estima que este cante fue creado por una cantaora nacida en Paterna de la Rivera, Cádiz, que era conocida como La Petenera y que posiblemente, recogiera de un canto popular del s. XVIII, que adquirió gran popularidad en la segunda mitad del s. XIX. Posteriormente este cante fue recogido por Medina el Viejo, creando un estilo de gran dificultad interpretativa. Pero quien le dio la forma que más se interpreta en la actualidad fue Pastora Pavón "Niña de los Peines".

BULERIAS

Las bulerías es un canto popular andaluz, en compás de tres tiempos y ritmo vivo, que se acompaña con palmas. También se llama así el baile que se ejecuta al son de este cante.La burlería es la hija directa de la soleá. Proviene del estribillo por el que solía rematar su soleá el Loco Mateo. Este cante nació en Jerez, tomando la medida de la soleá, aligerando su compás y creando este estilo para acompañar el baile, allá por los últimos tercios del s. XIX. El origen de su nombre no está nada claro. Según unos viene de burlería o burla. Según otros proviene de bullería y éste de bulla, griterío o jaleo. Y, según otros, de cante bolero, es decir, bailable, y de ahí cante de bolería, y por derivación burlería. Lo que sí sabemos es que es un cante eminentemente gitano, lleno de gracia y compás en el que cabe cualquier copla, desde el cuplé hasta cualquier canción popular, sólo es necesario que el cantaor sepa como dar los tercios al compás de la burlería.Básicamente existen dos clases de burlería, las bulerías festeras o para bailar y las bulerías al golpe o para cantar, cuya modalidad más definida es la que suele llamarse bulerías por soleá.Las bulerías se pueden clasificar en bulerías de Jerez que son las que tiene mayor predominio del ritmo y están hechas principalmente para bailar; bulerías de Cádiz, distinta a las demás en el tono de la guitarra que las acompaña y en la que en su interpretación predomina la gracia y se prestan a los característicos trabalenguas; bulerías de Utrera y Lebrija, con cantes más lentos, marcando mucho más los tiempos, es decir, arromanceadas, son básicamente bulerías para cantar; bulerías de Triana, que, básicamente, son las que hacía Pastora Pavón "Niña de los Peines" y Manuel Vallejo; y las anteriormente mencionadas soleá por bulerías o bulerías por soleá como cante intermedio entre la soleá y burlería, si el ritmo de la soleá se acelera un poco se pasa a la soleá por bulerías, y si acelera otro poco ya estamos en la burlería.

ROMANCE

Hay dos variedades de romances. Los primitivos que se interpretan sin acompañamiento musical, es decir a palo seco, y ya descrito anteriormente y la variedad creada por Antonio Mairena al compás de la soleá bailable o soleá por bulerías, encontrándose su origen literario en los romances castellanos tradicionales.

TANGO

El tango flamenco, denominado también tango gitano o, simplemente, tango, tiene un origen muy poco definido. Es posible que provenga de un antiguo aire bailable gaditano, dotado, después, de una insuperable personalidad flamenca al ser refundido por los gitanos de la región.Ya en la segunda mitad del s. XIX los tangos se convirtieron en el más representativo de los cantes festeros para bailar, y su influjo condicionó el desarrollo de otras distintas especies flamencas surgidas por esos años.Las clases de tango más conocidas son: los de Cádiz, que son los primeros; los de Jerez, los de Triana, los de Granada, propios del Sacromonte, con dos modalidades: los merengazos y los del camino, los primeros muy rápidos y los segundos más lentos; el tango malagueño, el del piyayo, que es un tango irregular, con aires de guajira y creado por éste singular gitano, que solía acompañarse él mismo con la guitarra; los tangos extremeños, también llanados canasteros; los de Jaén, impropiamente llamados así, que son tangos poco conocidos.Al lado de las tonás, las siguiriyas y las soleares, los tangos, tanto por su ritmo como por su vigorosa capacidad expresiva, constituyen una de las formas básicas de todo el repertorio conocido de cantes y bailes flamencos.

TANGUILLO

Los tanguillos son una variante folklórica de los tangos flamencos de Cádiz, que admiten las más variadas incorporaciones, algunas de ellas forman un conjunto netamente diferenciad, ya en el terreno de lo bailable y cantes locales por chuflas, conectado con el folklore de las fiestas gaditanas de Carnaval.

TIENTOS

Los tientos es una modalidad de cante flamenco, cuyo estilo básico es una consecuencia de los tangos.Los tientos son de aparición reciente. Se ha atribuido su creación a Enrique el Mellizo, cantaor gaditano del s. XIX, y divulgados por Manuel Torre.Es posible que su denominación provenga de su relación con el tango; su compás es idéntico al de éste, pero más lento y majestuoso, es decir, es un tango "con tiento" (con cuidado, con mesura, despacio).Las letras de los tientos suelen ser sentimentales y conmovedoras, en cambio las de los tangos admite desde las humorísticas hasta las emotivas. Normalmente los tangos y los tientos se cantan juntos, se acostumbra a empezar por tientos, dada su mayor expresividad, y rematar el cante por tangos debido a que solo hay que aligerar el ritmo para pasar de uno a otro.

MARIANA

Este cante proviene de las coplas que interpretaban los gitanos por calles y plazas para hacer bailar a una mona, una cabra u otros animales amaestrados a los que llamaban así, y con los que montaban números de circo para ganarse la vida. El nombre le viene dado de una copla en cuyos versos se alude a una mona llamada Mariana. Posteriormente estas coplas se aflamencaron adoptando el compás de los tientos.

CANTIÑA

Las cantiñas conforman un grupo de cantes netamente gaditanos, y como tales llenos de gracia y ritmo, de música alegre y vivaz. Demófilo Machado decía de ellas que son capaces de hacer resucitar a un muerto y hacerlo tomar los palillos para bailar.La palabra cantiña proviene del verbo cantiñear, que quiere significar canturrear. El que cantiñea juega con el cante llevado de su inspiración e improvisando. Su origen se supone en las jotas de Cádiz, las cuales a su vez, provienen de las jotas aragonesas.Las clases de cantiñas más conocidas son: alegrías, caracoles, mirabrás, romeras, cantiñas, alegrías de Córdoba.

ALEGRIAS

Las alegrías es una danza española muy antigua, de movimientos vivos, característico del cante flamenco, sobre dos versos de rima asonante. Es un cante eminentemente festero, apropiado para el baile y emparentado con la soleá de la cual lleva su mismo compás y que viene del aflamencamiento de la jota de Cádiz.Este cante suele estar formado por tres cuerpos. El primero de ellos, o de entonación, suele introducirse por el típico tiri ti tran, tran, tran..., debido al gaditano Ignacio Espaleta. El segundo que se hace en un tono más valiente, y el tercero que puede ser más lleno o más valiente que el segundo.

CARACOLES

Los caracoles es un canto popular andaluz, de carácter ligero y festivo. Cante que lleva el acompañamiento y ritmo de las alegrías creadas según unos por Tío José "El Granadino" y según otros por Paco "El Gandul", pero quien los recrea y populariza fue sin duda don Antonio Chacón

.MIRABRÁS

La mirabrás es una modalidad del cante flamenco, perteneciente al grupo de las cantiñas gaditanas.El nombre de mirabrás parece proceder de uno de los estribillos que acompañan por lo común a sus coplas, donde se alude concretamente a "mirabrás", posible corrupción fonética de "mira, Blas".Algunos autores prefieren llamarlo alegrías largas, debido a la sucesión de coplillas y pregones, de métrica libre y tono muy subido, que suelen interpretarse ligados y dentro de la pauta general de las cantiñas de Cádiz, representadas primordialmente por las alegrías.El mirabrás, decía Molina y Mairena, debe ser una adaptación flamenca de algunas canciones populares del Cádiz liberal, porque la letra transciende liberalisimo y proclama una independencia frente al rey.La letra del mirabrás se compone de tres partes, una primera que es una adaptación del flamenco de alguna canción liberal del Cádiz de la Constitución de 1812. Una segunda cuyo contenido es un pregón incluido por Chacón y que algunos llaman La Frutera y La Verdulera. Y como tercera parte contiene una cantiña de tres versos llamadas también juguetillos.Se trata de un cante para bailar, inicialmente reservado a la mujer.

ROMERA

La romera es una modalidad del cante flamenco perteneciente al grupo de las cantiñas gaditanas. Su apelativo parece venir de su presunto creador, Romero el Tito, cantaor de la primera mitad del s. XIX.Literaria y musicalmente, es cante, y baile, gemelo del mirabrás y, por lo tanto, de las alegrías, siendo frecuente que se intercambien sus respectivos y similares estribillos y coplas; aunque al contrario que las alegrías, caracoles y mirabrás que son cantes urbanos, de ciudad, la romera es un cante más campesino. Se trata de un cante muy apropiado para bailar por lo ligado de su ritmo. Según Fernando Quiñones: Tratase éste de un cante mas ligado y en cadena que las demás cantiñas gaditanas, aunque sin pérdida de la línea airosa y adornada que las caracteriza a todas, y como ellas, muy ricas en ritmo.

CANTIÑAS

Las cantiñas propiamente dichas, son cantes eminentemente gaditanos, aunque también los hay de otras localidades como Utrera, Sevilla, Lebrija; Alcalá, Córdoba. Se caracterizan por la versatilidad de su ritmo, pues en ellas cabe cualquier cante, pregón o himno político, el Tragala, Riesgo, Torrijos... etc. Algunas de ellas tienen nombre propio que reciben de su letra la Rosa, la Contrabandista, el Torrijos y otras son de creación personal como la del Pinini y el cante de las Mirris.

ALEGRIAS DE CORDOBA

Este es un cante que fue introducido en Córdoba por Onofre, el cual le dio la impronta reposada y sentenciosa característica de esta ciudad. Conserva de las cantiñas gaditanas su ritmo y compás, aunque su tema melódico es distinto.

Agrupación de los diferentes estilos...

Como en todos los aspectos del flamenco, sus estilos o palos se han clasificado de diversas formas, pero una de las más completas es la de José Blas Vega que los distribuye en los siguientes tres grupos:
GRUPO I: cantes flamencos primitivos y básicos y sus derivados.
Romances.
corridos, corridas, carretillas, dedicuras.
Tonás.
martinetes, carceleras, deblas y tonás.
Siguiriyas.
liviana y serrana.
Soleares.
alboreás, polo, caña, peteneras, bulerías, romances.
Tangos.
tientos, tanguillos, mariana
Cantiñas.
alegrías, caracoles, mirabrás, romeras, cantiñas, alegrías de Córdoba.
GRUPO II: cantes flamencos derivados del fandango.
Cantes de Malaga.
rondeña, jabera, verdiales, fandangos locales, malagueñas
locales, malagueñas personales.
Cantes de Levante y Cantes de las Minas.
granaína, media granaína, taranto, taranta, cartagenera,
minera.
Fandangos de Huelva.
estilos locales y estilos personales.
Fandangos de creación personal.
GRUPO III: cantes variados aflamencados.
de origen folklórico andaluz.
sevillanas, saetas, campanilleros, villancicos, bamberas, pregones.
de origen híbrido o incierto.
farrucas, garrotín.
de origen hispanoamericano.
guajiras, milongas, colombianas, rumbas.
En lo que respeta al baile, y aunque en un principio solo se ejecutaban las concretas derivaciones del zapateado y de los estilos festeros, tangos y bulerías, el repertorio ha ido aumentando desordenada e incesantemente, a partir de las soleares y las alegrías, dos de las más puras vertientes del baile flamenco formadas en épocas de los cafés cantantes.

Influencias.....

La influencia árabe

El aludido esquema empareja, entre los años quinientos y setecientos, desde la invasión bizantina hasta la árabe, el canto visigótico de la España cristiana con la poesía árabe preislámica y añade seguidamente la aparición en la España musulmana de la primera lírica de lo que podría señalarse como protoflamenco, mientras que coetáneamente surge en Arabia-Siria el Libro de las Canciones y en la India-Persia denominadas escuelas premodernas indoiraníes. A renglón seguido aparecen las escuelas poético musicales de Medina-Bagdad-Mosul, a la que pertenecen el legendario Abulhasan Alí Ben Nafi, o sea, el gran músico conocido como Ziryab, que enseñó música en Córdoba, en la época de Abderramán II, en un período comprendido entre los años 822 y 852. Sí, en el emirato cordobés, la expansión musical árabe tuvo su máximo esplendor, a la par que por otra parte la iglesia difundía el canto gregoriano. Es este el ciclo histórico en el que Sabas de Hoces sitúa la existencia de la línea melódica árabe indoiraní y de los primeros melos protoflamencos y, así mismo, lo que llama estribillo modulante del fandango. Después, durante el Califato de Córdoba, mientras que en la España cristiana escribe sus Cántigas el Rey Alfonso y se registran los más antiguos villancicos, allá en el siglo XIII todo ello, se crean las composiciones autóctonas mozárabes: moxaja, jarchya y zéjel. Y, posteriormente, a partir del año 1000, cuando históricamente se producen en España hechos tan trascendentales como la Reconquista, las invasiones almorávide y almohade, la prohibición de cantos árabes y judíos en las iglesias, etcétera, musicalmente se van gestando giros como el Cancionero de Palacio, con la influencia de los villancicos cristianos y los zejeles mozárabes, se revela el Cancionero de Avencuzman y las danzas arabigoandaluzas, culminando toda la época con los cantares de gestas, romanceros y lo que se empieza a distinguir como música clásica andaluza desde una concepción arábiga. Y es tras la rendición de Granada, cuando en la música popular andaluza se denotan unos segundos melos que se asocian a los árabes, son los melos gitanos, dado que ya la inmigración gitana se encuentra en Andalucía, coincidiendo también con el auge del romancero español, que se puede considerar segunda lírica del preflamenco, en la apreciación de Sabas de Hoces, dando lugar al romancero morisco y gitano.Luego, hacia el 1600, cuando la expulsión de los moriscos, se estructura una lírica y unos melos que quizás fueran definitivos de las entonaciones gitano-andaluzas. También predomina ya en el folklore la cuarteta romanceada y al unísono de la pragmática de Carlos III, en 1783 –hace poco más de dos siglos-, se empieza a registrar la estructura melódica y estilística de lo que conocemos actualmente por arte flamenco.En torno al último cuarto de siglo XVIII, cuando ya se conocen determinados estilos del flamenco, incluso los nombres de algunos de sus más afamados intérpretes de entonces, Andalucía, en medio del declive español de la época y tras la expulsión de los moriscos y de los judíos y la emigración americana, aumentó no obstante su población al igual que el resto de España, llegándose a alcanzar la cifra de doce millones de habitantes en 1778. Y algunas capitales andaluzas sobrepasaban los cuarenta mil. La ciudad más populosa era Sevilla, con unos cien mil pobladores, seguida de Granada y Cádiz. Según V. Palacio Atar, en su ensayo “Los españoles de la Ilustración”, la población andaluza se había duplicado a lo largo del mismo siglo. Y Ricardo Molina, en su libro “Misterios del Flamenco”, comenta lo siguiente sobre aquella época andaluza en relación con su población: “Constituíanla los más diversos elementos, que formaban un grupo heterogéneo estratificado en castas determinadas principalmente por la riqueza: nobleza, clero, burgueses, artesanos, jornaleros, gitanos extranjeros y el detritus social calificado por los historiadores y reformistas ilustrados con el nombre genérico de "“mal asimilados", esto es, de judíos, mendigos y vagabundos. Los movimientos demográficos peninsulares repercutieron notablemente en Andalucía originando una continua corriente migratoria del pueblo y de la aldea a la ciudad, y recibiendo una oleada de gentes del norte de España: gallegos, asturianos, santanderinos, sorianos, levantinos, catalanes”.La situación del pueblo andaluz, sin embargo, respondía a unas circunstancias concretas, víctima del caciquismo y sumido en la pobreza, como ha quedado testimoniado en abundantes textos de escritores españoles y extranjeros. Y es en ese ambiente cuando el flamenco cobra definitiva relevancia, e incluso se empieza a interpretar como espectáculo público y se inicia también la profesionalización de sus cultivadores, a pesar de que algunos autores sostengan que hasta 1860 el flamenco no salió del hogar gitano. Como ha afirmado José Blas Vega: “Hoy en día sabemos que hay cientos y cientos de datos, que nos permiten conocer con detalle como fue el presumible flamenco desde 1760 a 1860, y ahí están las fuentes documentales: el movimiento teatral desde sainetes y tonadillas, los cancioneros y los pliegos poéticos populares, los relatos y descripciones de viajeros y costumbristas, los estudios técnicos de bailes y toques, las partituras musicales, los periódicos, y la documentación gráfica de los cuadros, dibujos y grabados, y ello sin pintura alguna, con continuidad y evolución de unas mismas líneas para el ritmo musical, la métrica y la ambientación. Todo dentro de las características sociales, políticas y económicas que suscita cada época y con unas medidas antropológicas, lingüísticas, fisiológicas y psicológicas concretas, que contribuyen a formar un género artístico, coreográfico y musical, llamado hoy flamenco”.Y lo más importante: en la época que venimos comentando, el flamenco ya contaba con la gama estilística fundamental que hoy lo conforma, gracias a la afloración de siete ritmos genéricos. A saber: seguiriya (cinco tiempos), soleá (doce tiempos), tangos (ocho o cuatro tiempos), fandangos (tres tiempos y melos orientales), cantes libres (sin tiempos), cantiñas (tres tiempos y melos españoles) y bulerías (peculiar de doce tiempos), según la exposición que hace el musicólogo Sabas de Hoces, quien también considera que todos los demás estilos o palos entran en alguno de los siete ritmos reseñados.Porque de las ventas y las tabernas, el flamenco pasó a los tablaos de los cafés cantantes a partir de 1842, con las funciones ofrecidas en el sevillano café Lombardo –sin olvidar la importancia que tuvieron para la difusión y conocimiento del flamenco las academias de baile-, y como está escrito: “En el local cerrado o en el cuadro de colmao, con vino o aguardiente, mujeres y madrugada, parece que el cante flamenco adquirió pasión y esplendor. Pasión por los partidarios que se atrajo y esplendor por la cantidad de cantaores que surgieron. Y el cantaor, al practicar el canto con la continuidad, fue adquiriendo y labrándose un oficio y un desarrollo de facultades, un interés superior de cara a la competencia, con deseos de erigirse en figura, ya que cobraba más el que mejor cantaba. El dinero, pues, entró abiertamente en funciones; se cotizaban los buenos cantes, y de ahí que todo cantaor buscara en sus adentros y se quebrara la cabeza para sacar a flote con su voz los más radicales sonidos. Pero a pesar del señalado afán de individualismo, de superación, se crearon escuelas, se limitó el cante, se impusieron ecos que todavía no han sido superados. Hasta ahora, la época de los cafés cantantes es el tiempo de oro del cante: durante él se creó algo así como un reglamento, y todo lo que después ha surgido está fuera de él, no se considera puro”. De estos cafés cantantes hay un amplio testimonio en la pintura de su tiempo.Y del café cantante el flamenco pasó al teatro con distintas concepciones de representación y a las plazas de toros en un simple desfile de intérpretes. Son dos modalidades de manifestación pública flamenca que todavía están en alza, con los espectáculos teatrales de hoy –entre los que destacan los ballets flamencos- y los festivales al aire libre, como también siguen vigentes las formas de representación flamenca de los cafés cantantes en los tablaos actuales y la reunión de cabales de las ventas, las tabernas y los colmaos, en las veladas que ahora tienen lugar en las peñas flamencas.Todo ello demuestra con claridad meridiana, que el flamenco, una música, un arte forjado a lo largo y ancho de nuestra historia conocida, en el que han interferido influencias musicales de distinta índole sobre los basamentos melódicos andaluces primitivos, se configuró de manera definitiva posiblemente para siempre en los siglos XVIII y XIX, debido a unas circunstancias sociales y a unas vivencias determinadas por la época, pero también por los dones musicales de unos cultivadores que al profesionalizarse se convirtieron y se convierten en artífices.Y al cambiar los tiempos y al mejorar los estatutos sociales de los ámbitos donde el flamenco surgió y creció, al variar totalmente el panorama donde se configuró, se impone la idea de que para su mantenimiento y su presencia futura, la música flamenca, como la clásica, precisa la recreación del ambiente y la atención del público culto, como se viene demostrando desde los años cincuenta, desde que los intelectuales interesados se alzaron en sus estudiosos, defensores y exaltadores en torno a la Cátedra de Flamencología de Jerez. Por eso en la actualidad es la música autóctona más admirada universalmente.Todas las características de los orígenes y de la evolución de la música flamenca, que hemos enumerado, tienen su fiel reflejo en las artes plásticas españolas, muy especialmente en la pintura, a partir del siglo XIX.

martes, 22 de diciembre de 2009

Comienzos... todo lo necesario para conocer de donde viene el flamenco...

Es imprescindible adentrarnos en la historia musical y social de los lares andaluces, para acercarnos a los orígenes del flamenco. Ante esa situación, es bueno asimilar que toda música, que como bien se ha dicho se ha inventado para acompañar la soledad del hombre, procede de otras músicas y cuando se define ocasiona otras vertientes musicales. Es así en el campo de lo popular y en el de la música culta. El flamenco, nuestra música más peculiar, se ha conjugado asumiendo y destilando muchas influencias tonales e instrumentales, aunque haya finalmente alcanzado unos sones y expresiones verdaderamente propias, algo que es la sorprendente clave de sus características tan definidas hoy y tan superiores en matices y densidad artística a las meramente folklóricas.
Han existido constantes referencias a las crónicas clásicas, a los escritos del poeta latino Décimo Junio Juvenal, el satirizador de Roma, que como se ha escrito y comentado largamente, no disimuló su admiración por las muchachas gaditanas (puellae Gaditanae) que bailaban unas danzas enervantes, vibrátiles, repiqueteando castañuelas de bronce, cantando, para divertir a los intelectuales contemporáneos de Tito y de Trajano, unas coplas graciosas llamadas por los entendidos “cantica Gaditanae”, es decir, cantes gaditanos, tan populares que la juventud romana los cantiñeaba y los bailaba cuando quería divertirse, mientras admiraban a la mítica Telethussa, que así lo cuenta Domingo Manfredi en su “Silueta folklórica de Andalucía”.
Para encontrar los orígenes del flamenco se procede a dar un salto muy ancho en el tiempo por la mayoría de los investigadores, centrando generalmente sus hipótesis en la mezcolanza entre moriscos y gitanos, un hecho social más o menos importante que se denota pasado el año 1600. Así cuando en 1967, el flamencólogo cordobés Ricardo Molina afirmaba, en el primer párrafo de su libro “Misterios del flamenco”, lo siguiente: “Sabemos que el cante flamenco apareció alrededor de 1780 entre los gitanos de la baja Andalucía en una exigua región extendida entre Sevilla, Lucena y Cádiz. De lo que hubiera sido antes no sabemos nada cierto. Es asunto que cae de lleno dentro de la insondable esfera de las posibilidades”. Ricardo Molina estaba convencido de que no se podía teorizar de otra manera acerca de la cuestión, quizás demasiado influido por su colaborador el cantaor Antonio Mairena, quien mantenía esa tesis de que el cante nace en el seno del pueblo gitano-andaluz en la fecha señalada. Pero lo más grave en aquellos días de los años cincuenta y sesenta, cuando se emprende la etapa de reivindicación y revalorización del arte flamenco, era que la mayoría de los escritores que se sintieron atraídos por su música y su mundo, por su vivencia y disfrute, mantenían la misma idea al respecto.
Pero con el paso del tiempo se han ido encontrando datos mas aclaratorios sobre sus orígenes dándonos a conocer más sobre este arte que lo que contaba Ricardo Molina y todos sus seguidores. Así pues, en el Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco”. Dice así:
“Se considera que el arte, baile y toque de guitarra flamencos constituyen en su conjunto un arte, porque sus estilos, creados sobre bases folklóricas, canciones y romances andaluces han sobrepasado sus valores populares, alcanzando una dimensión musical superior, cuya interpretación requiere facultades artísticas especiales en todos los órdenes. Y aunque el flamenco, cante, baile y toque, mantiene un sentido estético sumamente popular y propio del pueblo andaluz, sus manifestaciones han cuajado en auténticas expresiones artísticas, totalmente diferenciadas de las folklóricas originarias, a través de las composiciones anónimas y personales que lo han estructurado y evolucionado estilísticamente. Sin dejar de ser música y lírica de raigambre popular, puede decirse, según opinión generalizada de la mayoría de sus estudiosos, que el flamenco es un folklore elevado a arte, tanto por sus dificultades interpretativas como por su concepción y formas musicales”.

Y para evitar todo tipo de divagación en la ocasión presente, hay que remitirse sin dudarlo un instante a la voz “Flamenco” del anteriormente citado Diccionario, obra enciclopédica en la que puede leerse lo siguiente:

“Flamenco, ca. Adjetivo. (Del neerlandés flaming, natural de Flandes). En España se aplicó a la persona de tez encarnada, por tomarse el flamenco como prototipo de los pueblos nórdicos –según el castellano del siglo XIII-. De ahí la aplicación a la palmípeda Phoenicopterus roseus, h. Según dato de 1330 –flamenque- por el color de la misma: de ahí probablemente también la aplicación a las mujeres de tez sonrosada, de donde luego devino ‘gallardo, de buena presencia’, y después ‘aspecto `provocante de aire agitanado’. Finalmente, en 1870, fue aplicado a un conjunto de formas de expresión especialmente arraigado en Andalucía y en concreto a un ‘género de composiciones musicales de especiales características’”. El origen de esta última aplicación de la palabra flamenco es incierto aunque las teorías más consistentes apuntan a una continuación lógica de las significaciones que fue adquiriendo el vocablo desde su primera derivación; es decir, de algunas de las circunstancias relacionada con Flandes. Así, se llamó flamenco, en sentido elogioso , al cantaor que destacaba, por los excelentes cantores procedentes de los Países Bajos que actuaron en el siglo XVI en las capillas catedralicias españolas y luego por asociación, al propio canto; también se le llamó flamenco al morisco que habiéndose alistado, cuando la expulsión, a los tercios de Flandes regresaba a España con todos los honores y cuyas destacadas canciones eran conocidas como "cantos de los flamencos"; igualmente se le llamó flamenco al gitano, a quien se suponía equivocadamente procedente de Alemania y el vulgo calificaba por igual a los que procedían de este país o de Flandes, o por el contraste, dentro de las características festivas y picarescas de la raza andaluza, con la tez blanca y rubia de los naturales de Flandes; y se le llamó flamencos a la gente del hampa que usaba determinado cuchillo o faca de grandes dimensiones, procedente de Flandes y de ahí a la gente del cante, entroncada entonces con el mismo estamento social andaluz; y asimismo se le llamó flamenco a cierta categoría de cantos sinagogales que podían ser cantados por los marranos y los judaizantes que habían emigrado a Flandes y no por los que permanecieron en España, donde tales cantos estaban prohibidos. Otras teorías que proponen derivaciones distintas de la anterior no han prosperado hasta la fecha por carecer de soporte documental sólido: tal es la que hace proceder flamenco de voces árabes, como felehmengu, o la que identifica cante flamenco con el animal del mismo nombre, según una correspondencia simbólica existente en la India medieval por la que diferentes sonidos se simbolizan por animales determinados, o la que hace derivar flamenco de la voz bable falar, musulmanizada luego por adición de la terminación despectiva “nco”.
La definición etimológica que hemos dado de cuantas acepciones tiene la palabra flamenco, se basa en cuanto según sus autores se halla en los libros y crónicas a partir del siglo XIII. Y a continuación de tan detallada explicación etimológica del término flamenco, en la misma obra se inserta la descripción siguiente de su actual aplicación al arte flamenco:
“Aplícase al conjunto y a cada una de las formas de expresión de una cultura española, genuina y arraigada en Andalucía, que se manifiesta principalmente por una manera peculiar de cantar, bailar y tocar la guitarra, a la que se le reconoce entidad de arte específico; y por extensión a la música influenciada por sus valores estéticos y sus aires singulares, al ballet, teatro, cine, artes plásticas y literatura con inspiración en sus temas, ambientes y artífices, a sus intérpretes, incluso al talante humano de los mismos y de las personas que gustan de su manifestación, así como a la vestimenta tradicional usada por sus ejecutantes”.